En ecología, tendemos a hablar de “maleza” como si fuera una categoría natural, pero no lo es. Una maleza es simplemente una planta creciendo donde no la queremos. Es decir, una definición 100% humana y contextual. Una planta no es maleza por sí misma.
Aunque asociamos malezas a flora exótica invasora, lo cierto es que cualquier planta puede comportarse así, sea nativa o exótica, mientras interfiera con nuestro objetivo (restauración, agricultura, paisajismo, etc.).
En restauración es un desafío tremendo. Las malezas compiten por luz, espacio y nutrientes con las especies objetivo que se quieren establecer. Así, finalmente se terminan gastando recursos constantemente para su control, hasta que las especies objetivo se establecen bien y superan el umbral donde pueden ser afectadas. En ese minuto, posiblemente generen sombra, la criptonita de la mayoría de las malezas.
Pero como todo en este campo, es difícil encontrar reglas universales. Nos pasó algo que lo ilustra bien:
En un proyecto plantamos en Curarrehue y Pucón, con las mismas plantas y la misma metodología. A finales de primavera nos encontramos con situaciones radicalmente distintas:
– En Pucón había gramíneas que superaban el metro de altura, haciendo casi imposible encontrar lo que plantamos. Un desastre.
– En Curarrehue, la nieve del invierno ralentizó el crecimiento de pasto, por lo que vimos las plantas en perfecto estado. Quedamos felices.
Durante febrero sufrimos del puelche, viento seco y caluroso que cae desde la cordillera, agravado por un mes bastante seco. En Curarrehue, las plantas quedaron expuestas y sufrieron fuerte estrés. En Pucón, en cambio, no teníamos idea por las gramíneas.
Cuando llegó el otoño y las lluvias botaron el pasto seco, la sorpresa fue grande cuando en el sitio de Pucón nos encontramos con casi un 100% de prendimiento. Aunque no habíamos visto nada en el monitoreo, las plantas estaban vivas bajo las gramíneas, protegidas del calor y la deshidratación. Las malezas se convirtieron en buenezas!
Es importante considerar estos factores, ya que no existe una receta única y cada sitio y proyecto es diferente.
📷1: sitio de restauración con gramíneas
📷2: individuo que estuvo todo el verano debajo de las gramíneas. No solo sobrevivió, sino que también creció cerca de +40 cm
📷3: coihue estresado post puelche. Aunque las hojas están secas, se ven las yemas vivas. Ese individuo finalmente sobrevivió


